José Luis Romero, "El espíritu burgués y la crisis bajomedieval" en ¿Quién es el burgués? y otros estudios de historia medieval, Buenos Aires, CEAL, 1984, pp. 17-33.
La crisis que se inicia a mediados del siglo XIII y caracteriza la cultura europea durante toda la Baja Edad Media se manifiesta simultáneamente en el plano de la realidad y en el plano de las ideas.
[En el plano de lo real] los fenómenos económicos, sociales y políticos comienzan a adquirir, a mediados del siglo XIII, cierta singularidad sorprendente que acusa una visible mutación con respecto a la era feudal. Acompaña a esos cambio un activo proceso de transformación de las ideas que:
- a veces precede a los hechos, aunque más frecuentemente los sigue,
- a veces son inquisitivas observaciones sobre la realidad que concluyen en una actitud de desconcierto,
- a veces son comparaciones entre cierta realidad y los esquemas tradicionales y ya desprovistos de contenidos vivos
- otras, son la elaboración activa de nuevos ideales con los que se procura superar la crisis y consumar la mutación comenzada.
Así se configura una típica crisis de conciencia que cristalizará un día en nuevos esquemas para comprender en mundo [visión de mundo] y la vida y, más estrictamente, para comprender la situación individual.
Crisis de la realidad se inicia al promediar el siglo XIII y es fundamentalmente una crisis económicosocial: los problemas de producción, consumo, desarrollo demográfico, organización fiscal ponen de manifiesto una alteración en las formas de vida y el agrietamiento de todas la estructuras sociales apoyadas en ellas. [De los tres grupos que componen el esquema organicista de la sociedad medieval: defensores, oradores, labradores] son los que componen el más bajo de los estamentos [los labradores] los grupos que se transforman más activamente, los que más contribuyen a desencadenar la crisis.
Los labradores eran los que trabajaban la tierra, pero la crisis proporciona relieve a otras formas de actividad económica. Artificium y pecuniam se agregan [a partir del siglo XIII] a la agricultura como formas propias de actividad que están fuera de los estamentos privilegiados [lo que pone de manifiesto] la importancia alcanzada por esas nuevas actividades propias de los habitantes de las ciudades. Artificium y pecuniam representan las formas de actividad económica propias del subgrupo más importante que se ha constituido al diversificarse aquel conjunto que solía ser llamado "labradores". Ese subgrupo reúne a los burgueses, el grupo que más ha contribuido a desencadenar la crisis y que se ha encaramado luego sobre ella para reconstruir el orden económicosocial bajo su influencia [la burguesía nació revolucionaria y se tornó reaccionaria una vez en el poder].
[El análisis de la actividad económica de la burguesía aclara el problema de la crisis desencadenada al promediar el siglo XIII, pero] deja sin explicación otros aspectos del fenómeno total, especialmente en el plano de las ideas y los ideales, cuya relación con el plano de la realidad es variable y de difícil determinación.
El desarrollo del espíritu burgués hunde sus raíces en esta crisis bajomedieval. Su relación con el de desarrollo de la clase burguesa es innegable, pero excede los problema de esa clase en particular. [Desde ese punto de vista], la burguesía tenía en el siglo XII 'un programa de reformas': un conjunto de reivindicaciones cuya satisfacción redundaría en su provecho al tiempo que alteraba el orden establecido. [Este programa] consiste en un conjunto de soluciones viables para las necesidades inmediatas derivadas de un particular modo de vivir.
[Ciertos grupos han comenzado a establecer] nuevos centros urbanos para ejercitar ciertas formas de actividad económica que, por escapar de los cuadros de la organización señorial, permiten a quienes optan por ellas alcanzar mayor beneficio y mayor independiencia. Para vivir del modo que se ha propuesto, el burgués necesita lograr un status que lo libere en cierta medida del régimen vigente. Sin duda no se propone al principio destruir el orden institucional, pero querrá ciertos privilegios, libertades, reconocimiento de derechos y defensa de sus intereses de clase. Constituyen una clase abierta que sólo accidentalmente ha tendido a cerrarse. Por esa característica ha logrado superar la resistencia que le han opuesto las fuerzas predominantes hasta entonces.
Burgesía como eje social
Al calor de los beneficios que podía reportar la actividad burguesa se abrió la posibilidad de conexión entre la burguesía y las clases superiores. Las ciudades, en efecto, comenzaron muy pronto a sorprender por su riqueza y esplendor. Esas ciudades eran el resultado del esfuerzo de los burgueses (...) su actividad manufacturera y comercial no pudo desarrollarse ni aun concebirse sin cierta protección que, con el tiempo, fue cada vez más amplia y firme hasta concluir en un derecho expresamente establecido. Esta solidaridad de los señores [feudales] con la burguesía no era gratuita; tuvo su precio, los ricos mercaderes comenzaron a prestar dinero y con ello se quebraban poco a poco las vallas entre los dos grupos sociales. Así quedó establecida cierta posibilidad de trasvasamiento entre los grupos constituidos a lo largo de la crisis.
El espíritu burgués
La participación en ciertas formas de vida propias de la burguesía [plano real] acarreaba una participación en sus nuevos ideales, en su concepción de la existencia individual y social [plano de las ideas]. El espíritu burgués posee a su favor la correspondencia entre las formas de realización y los sistemas de ideas; y esa coherencia lo hará imbatible por mucho tiempo frente a las meras supervivencias o a las nacientes utopias.
Características del espíritu burgués
- Libertad individual: al principio fue mera libertad física para que el mercader pudiera desplazarse, libertad de los bienes; pero sobre esa situación de hecho [es decir, en el plano de lo real] debía empezar a trabajar la reflexión hasta esbozar un sistema de ideales que desembocaba en la aspiración ala libertad como condición propia del hombre. Valor del hombre quien sólo dependía de sus propias cualideades para ascender o descender en la escala social.
- Seguridad: aspiración por un futuro sin sorpresas. Vivir honorablemente y sin los peligros de las guerra era escencialmente una preocupación burguesa. Había comenzado a ser una necesidad del tráfico mercantil [plano real], pero poco a poco fue configurado un ideal de vida para todos los que lograban alcanzar una posición cómoda. Seguridad significaba el mantenimiento del bienestar, la riqueza, la consideración y acaso el ostentoso boato con que se ha adornado su existencia; la burguesía, que como clase social existe gracias a una profunda revolución, se opone a la revolución y se transforma prontamente en fuerza conservadora.
- Hedonismo: implica el lujo y ostentación de riqueza y, además, una deliberada omisión de todo trascendentalismo y una vigorosa afirmación de terrenalidad. Lo importante es la risa, el amor y el goce gracias a los cuales vale la pena vivir la vida sin acordarse del mañana.
- Goce estético: ese anhelo de goce era a un tiempo reacción frente a la angustia del tiempo e impulso vigoroso derivado de una manera de vivir diferente. El goce de vivir se presenta como una suerte de comunión con el arte y la naturaleza. Los labradores del campo, las escenas de caza, la recia anatomía de los corceles o el fondo de colinas y árboles comienzan a atraer y a deleitar al artista que se regocija con el equilibrio de los conjuntos tanto como con la pujanza de las formas singulares y aun con el encanto de la anécdota. (Ej: Chaucer --> Las suaves lluvias de abril han penetrado hasta lo más profundo de la sequía de marzo y empapado todos los vasos con la humedad suficiente para engendrar la flor; en el "Prólogo" de Cuentos de Canterbury
- Dominio sobre la naturaleza: aplicaban su observación y su inteligencia a descubrir los secretos de la naturaleza y aun la manera de servise de ella.
Singularidad del espíritu burgués
Todas estas caracterísitcas configuran, en efecto, el espíritu burgués, tal como empieza a diseñarse a partir de los orígenes de la crisis bajomedieval, y a lo largo de su curso. [En el plano de lo real] la burguesía fue la que innovó en la actividad económica, que es tanto como decir en el terreno primario de las relaciones entre el hombre y las cosas; [en el plano de las ideas] se desprendió de viejos prejuicios, restauró ciertas ideas, desarrolló algunas tendencias del espíritu occidental y logró imponer nuevos módulos de existencia social.
Cuando se constituyó como un nuevo módulo de vida, el espíritu burgués sobre pasó los límites de la clases social que lo estaba forjando y se hizo patrimonio común; fue una posibilidad nueva y renovadora y la adoptaron grupos sociales diversos:
- La alta burguesía: la única que agrupaba a los típicos burgueses.
- Antigua nobleza
- Hombres de la Iglesia: Elias de Cortona, figura del monje epicúreo.
- Grupos sociales por debajo de la burguesía
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