Francesc Massip - El teatro medieval - La representación teatral (II): el espacio.
Massip entiende que el espectáculo medieval, dado a que se basa en la dramatización ritual o festiva, carece una reflexión sobre la organización espacial y escénica. Esa particularidad, dice, le otorga al teatro medieval una gran libertad de realización.
En este sentido, señala que todo texto destinado a la representación formula su propio espacio, puesto que toda acción teatral implica la ocupación y la estructuración de un espacio. El espacio, explica, funciona como soporte visivo de un texto y caracteriza tres tipos de espacios:
- Espacio dramático: la proyección física del espacio en elq eu se coloca la ficción dramática, el lugar concreto y metafórico de los personajes.
- Espacio escénico: lugar de la representación reservado a los actores y que el público tiene ante su vista.
- Espacio teatral: es el ámbito que reúne a actores y espectadores.
Interesado en las necesidades de la audiencia, dice Massip, el espactáculo medieval centra su atención en el espacio teatral. Ese espacio, explica, se aísla de la realidad que lo rodea, se desvincula del espacio cotidiano, y adopta nuevas significaciones especiales que lo constituyen en la llamada «otra escena». Esa capacidad de transfiguración, señala, le confiere una esencial sacralidad al espacio teatral: la sacralidad de singularizarse y de aislarse del espacio profano circundante.
El teatro renacentista, dice Massip, centrará su atención, no ya en la audiencia, sino en la reflexion escénica. La escenografía en perspectiva, agrega, implica la apropiación del teatro por parte de la clase dirigente, convirtiéndolo en espectáculo de diversión para privilegiados. De esta forma, finaliza, se abre un abismo entre los actores y los espectadores.
El espacio hallado
Massip explica que desde la antigüedad hasta el renacimiento no existía un espacio específico y auntónomo para las manifestaciones dramáticas. El espectáculo teatral, sostiene, se desarrollaba en espacios teatralizados, espacios siempre públicos, cotidianos, comunitarios: era el mismo espacio de la fiesta, de la ceremonia ritual, el espacio propio de las manifestaciones populares.
Al no disponer de un espacio autónomo, señala, el espectáculo medieval asume el espacio hallado, éste, según Massip, acepta los elementos dados en un espacio cualquiera. En él, agrega, el espectador podrá tener una visión global de espacio escénico, donde todos los puntos de vista son distintos, pero ningun privilegiado.
El espacio, dice Massip, es el lugar donde el evento acaece y está caraterizado por objetos que son símbolos, que, en rigor, también actúan, como el actor o las palabras o la decoración. En ese sentido, entiende que el teatro es un espacio creado por una idea de teatro (y de sociedad) qe condiciona la apreciación y el disfrute del hecho teatral.
Marcos de representación
Massip distingue tres marcos de la representación según los cuales el espacio teatral medieval puede ser eclesiástico, urbano o privado:
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El marco eclesiástico: la iglesia solía ser el único gran edificio techado con el que contaban las poblaciones de la época y, además,una parte importante de la espectacularidad medieval se forjó al abrigo del rito litúrgico.
- Descripción: la estructura del edificio religioso denota un singular simbolismo donde cada elemento adquiere una particular significación con referencia al culto. El interior del templo cristiano reproduce el universo entero, un universo perfectamente orientado. Orientación que confiera a cada parte del conjunto arquitectónico de la iglesia un significado particular:
- El prebisterio y ábside, presididos por el altar mayor, se dipononía siempre de cara a la salida del sol, hacia el Este, expresión manifiesta del mundo de la luz y de la vida, el ámbito celestial.
- La puerta de acceso se situaba hacia el Oeste, por donde la tiniebla se engulle el sol, representa el umbral que deja fuera del espacio sacro al ámbito profano.
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Tres eran los sitios clave de la celebración litúrgica:
- el altar,
- el púlpito,
- el coro
- Descripción: la estructura del edificio religioso denota un singular simbolismo donde cada elemento adquiere una particular significación con referencia al culto. El interior del templo cristiano reproduce el universo entero, un universo perfectamente orientado. Orientación que confiera a cada parte del conjunto arquitectónico de la iglesia un significado particular:
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El Marco Urbano: la iglesia, de mano de franciscanos y dominicos, se establece en las ciudades y sacan el teatro sacro a la calle. De este modo, invaden el ámbito por excelencia de la teatralidad por diversión. Si bien la ciudad le ofrecía un nuevo espacio al espectáculo religioso —las plazas y las calles— la burguesía no tardaría en crear otras formas dramáticas basadas en la comicidad y en la sátira.
La ciudad inventa la representación abstracta del espacio, punto de partida de la creación de un edificio teatral específico. El uso de la plaza, centro de la vida cotidiana, da cuenta de que el espacio del teatro medieval es un espacio vivido, y por ello se acomodará a los topos ciudadanos suceptibles de actividad colectiva. En este sentido, al teatro intemporal de la iglesia, le sucede el teatro del mundo. El espacio de la representación, pues, no es neutro, es la imagen del cosmos y, ala ez, es el espejo social de la ciudad.
La ciudad también servía como marco espectacular para: a) entradas reales y b) ejercicios de justicia (desfiles de contraventores o ejecuciones públicas). - El marco privado: Sólo los grandes potentados disponían de elegantes palacios o amplios castillos tenían espacio suficiente en el interior de sus moradas para organizar fiestas espectaculares. Este marco es un antecedente que desembocará en la caja italiana.