jueves, 17 de abril de 2014

Respuesta a la clase práctica sobre "La sobreinterpretación de los textos" y "Entre el autor y el texto" de Umberto Eco



             La sobreinterpretación de los textos
  


1)      ¿Qué entiende Eco por “semiosis hermética”?

        Eco denomina semiosis hermética a un criterio interpretativo de larga data histórica. La función de este criterio, nos dice el autor, es decidir qué es la semejanza, pero su razonamiento resulta  demasiado general y flexible e incluye cualquier tipo de sustitución posible permitida por la tradición retórica (la parte por el todo, la contigüidad, etc).   
      Eco señala que uno de los principios de esta semiosis considera que si dos cosas son semejantes, una puede convertirse en signo de la otra (y viceversa). Sin embargo, comenta, este paso de la semejanza a la semiosis no es automático,  excepto en casos de significación por exhibición, que, de todos modos, requieren un acuerdo previo.  Otra características de la semiosis hermética que presenta Eco se refiere a caer en prácticas de interpretación sospechosa, sobreestimando la importancia de las coincidencias que son explicables de otras formas (este pensamiento, agrega, utiliza un principio de falsa transitividad, mediante el cual se da por sentado que si A mantiene una relación  X con B y B mantiene una relación  Y con C, A tiene una relación Y con C).  Otro de los principios utilizados que refiere el autor es el del post hoc ante hoc, que admite una consecuencia y la interpreta como causa de la propia causa.

2)      ¿Cómo define Eco la interpretación “sana” y la “paranoica”?.

      Eco distingue la diferencia entre la interpretación sana y la paranoica, explicando que esta última deduce de lo mínimo lo máximo posible, mientras que la primera sabe reconocer cuando una relación es mínima y la semejanza es fortuita.  La sobreestimación de la importancia de los indicios, dice, se da frecuentemente a causa de una propensión a considerar como significativos los elementos más inmediatamente aparentes, cuando en realidad ese mismo hecho nos permitiría reconocer que son explicables en términos más económicos.

 3)  ¿De qué manera establece Eco la relación entre la intentio operis y la intentio lectoris?.

         En “La sobreinterpretación de los texto” Eco intenta conservar un vínculo dialéctico entre la intentio operis, a la que denomina “intención del texto” y la intentio lectoris, o intención del lector.  La intentio operis, dice, es una estrategia semiótica y la intención del texto no aparece en la superficie, de modo que sólo es posible hablar de ello como resultado de una conjetura por parte del lector.  Sin embargo, señala, es posible detectarla a partir de convenciones estilísticas establecidas y demostrar dicha conjetura cotejándola con el texto como un todo coherente.  Por otro lado, sostiene Eco, la intentio lectoris consiste en imaginar un autor modelo que no es el empírico y  coincide con la intención del texto.  Este último, comenta, el autor es un objeto que la interpretación construye en el curso de validarse a sí misma sobre la base de lo que construye como resultado.  Eco concluye diciendo que es la coherencia textual  interna la que controla los impulsos del lector y que se debe respetar al texto, no al autor empírico.



                Entre el autor y el texto

 1)      ¿En qué  sentido según Eco, puede ser interesante recurrir a la intención del autor empírico?

Dice Eco en "Entre el autor y el texto" que puede resultar de interés recurrir a la intención del autor empírico, en el caso de que dicho autor esté vivo y de que los críticos ya hayan interpretado sus textos.  En ese caso, señala, preguntarle al autor en que medida era consciente de las interpretaciones  de su obra, puede ser interesante pero sostiene Eco, esto no debe usarse como validación para las interpretaciones de su  texto, sino para mostrar la discrepancia entre la intención del autor y la del texto.



   

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