El problema de la Interpretación
El tema de la interpretación es uno de planteos centrales tanto de la teoría como de la crítica literaria. Es absolutamente pertinente cómo se interpreta, qué es interpretar, dónde está el sentido.
Si pensamos en qué ámbitos tiene relevancia la interpretación, podemos ver notar que se interpreta en ámbitos muy diversos: un científico interpreta datos, un traductor es interpretante, también el discurso periodístico y su pretendido “la gente dice” —que plantea el problema de ¿quién es la gente?—; por otro lado, en el discurso cotidiano también se puede observar una frase como “me mal interpretaste”. La actividad de la interpretación, entonces, abarca muchos y variados ámbitos de las prácticas sociales.
En algún contexto, leer puede ser interpretar. El tema de la metodología es una respuesta a cómo interpretar. En toda interpretación habría una transformación de un objeto. El sujeto no se enfrenta a una realidad y la describe de manera neutral, de ahí que la interpretación sea una práctica de la que no se puede escapar.
Si nos preguntamos, en un ámbito académico ¿dónde está el sentido? Podemos, a grandes rasgos, encontrar tres ejes a partir de los cuales comenzar a pensar en dónde se encuentra el sentido.
- El sentido está en las palabras, en el lenguaje.
- El sentido está en el sujeto.
- El sentido está en el sujeto que habla/escribe.
- El sentido está en el sujeto que lee/interpreta.
- El sentido está en el contexto.
Si el sentido está en el lenguaje, la pregunta que se presenta entonces es qué concepto de lenguaje estoy sosteniendo, sobre qué presupuestos estoy trabajando, ¿qué nociones de lenguajes se han manejado y se manejan?
Saussure entendió que el lenguaje podía estudiarse separando el objeto lengua del objeto habla y se dedicó al primero. La lengua, para Saussure, era un sistema y los signos sus elementos. El sentido se encontraba en la interacción de los elementos de ese sistema (de valores opositivos). En el ámbito de los estudios literarios, el formalismo optó por esta concepción de lenguaje y, por lo tanto, entendía que para encontrar el sentido de una obra había que entenderla como un sistema que funcionaba a partir de la interacción de sus elementos. Encontrar esos elementos y describir los mecanismos de interrelación a partir de los cuales esos elementos producían sentido era interpretar.
Por otra parte, Benveniste entendió que la unidad de sentido está en la proposición, a la que asimiló con la frase. Así, los encadenamientos lingüísticos construyen un sentido. De esta forma, el sentido está en el discurso y no en el lenguaje (o la lengua). Desde este punto de vista, el sentido se encuentra en la enunciación: el acto individual e histórico por el que el sujeto se apropia de la lengua en relación con su aquí-ahora. En la narratología, esta teoría ha sido muy productiva. Desde esta perspectiva, el sentido se encuentra en la función enunciativa de los discursos, desde allí que la narratología entienda que el estudio de lo literario no pueda ser sólo inmanentista.
Hemos dicho que la narratología abre la posibilidad de sentido a un más allá del texto, eso puede relacionarse con las teorías veritativas y referencialistas del lenguaje. Para éstas, el lenguaje tiene relación con un más allá del propio sistema o discurso, remiten a algo exterior. En los estudios literarios, las posturas cercanas a las teorías veritativas y referencialistas del lenguaje sostienen que las obras están construidas por textos que tienen referencia en elementos de la realidad. Así, mientras en términos lingüísticos esto implica que una palabra remita a un objeto, en lo literario podría suponer que un personaje remita a una persona, por ejemplo.
Contrariamente a esas teorías veritativas y referencialistas, Ducrot entiende que las palabras no refieren al mundo ni el lenguaje es un instrumento neutro por donde pasan los significados que lo preexisten y que permiten describir el mundo. Por el contrario, entiende que la lengua y los significados de las palabras tienen una orientación argumentativa, es decir, toman una posición sobre el mundo. Así, por ejemplo, cuando en durante un paseo el padre le dice a su hijo, a quien percibe que se está acercando a un perro callejero con ánimos de tocarlo, «El perro está sucio», no está dando una descripción objetiva del perro, sino que el sentido de «sucio» es proveer un argumento para persuadir al niño y mantenerlo alejado del perro.
Si entendemos que el sentido se encuentra en el sujeto, este tema lo vamos a estudiar durante el cuatrimestre, debemos hacernos una serie de preguntas: ¿cómo pienso al sujeto? ¿Es un sujeto independiente del lenguaje? ¿Es un sujeto que maneja voluntariamente el lenguaje? Se puede llegar a pensar en un sujeto totalmente racional que domina sus deseos y el lenguaje y, en ese sentido, se puede poner como objetivo tratar de entender a ese sujeto y preguntar ¿por qué escribió? ¿Para qué? En ese punto, se estaría pensando en el sujeto autor. Pero también se puede estudiar al lector.
Así, si el objeto es el sujeto que escribe, una de las posibilidades es pensar que si uno estudia al autor, se puede llegar a entender la obra. Por otro lado, si el estudio se centra en el sujeto que lee/interpreta, se analiza el horizonte de expectativas y se construye un lector al que se cree que la obra apunta, lector que, a su vez, puede ser entendido como quien otorga sentido a la obra.
Si entendemos que el sentido se encuentra en el contexto, estamos pensando desde alguna teoría pragmática. A partir de los estudios pragmáticos, el sentido está dado por el contexto y no por el texto. Las preguntas que se podrían hacer a un estudio pragmático es ¿qué contexto? ¿Quién delimita ese contexto? Elaborar un contexto para una obra es una decisión del crítico, no hay un contexto natural.
Así podemos hacer un breve esquema a modo de resumen:
| El sentido se encuentra | Fundamento | Escuela crítica |
| En el texto | Lenguaje | Formalismo/estructuralismo |
| En el sujeto | Autor | Teorías Románticas |
| En el sujeto | Lector | Fish |
| En el contexto | Pragmatismo (Schmidt) | |
Otra pregunta interesante para realizar, en torno a la problemática planteada es ¿cuántos sentidos puede haber? Hay quienes cierran la obra, hay quienes dicen que tiene un sentido unívoco y quienes dicen que hay multiplicidad de sentidos.
En el plano específico de los estudios literarios, cuando nos preguntamos acerca del sentido, nos estamos preguntando por la especificidad de la literatura. Cuando uno interpreta un texto —interpretar es reponer, es entender lo que no se dice, la interpretación también es escritura— hay una noción de literatura que subyace a esa manera de llevar a cabo una interpretación. Uno va a interpretar esa «literatura» con una noción de lo que es su especificad y con los marcos propios de los estudios literarios. Pero si se interpreta que la literatura es un discurso más, se puede utilizar un abanico de metodologías de estudio que sobrepasan aquellos que proponen los estudios literarios.
Respecto a la clase se podrían hacer las siguientes preguntas:
1.- ¿En términos generales, cuáles son los ejes sobre los que se puede sustentar una interpretación?
2.- ¿Cuáles son los ejes que sustentan una interpretación? Ejemplifique con los estudios literarios.
3.- ¿Cuáles son los problemas que plantea la interpretación?
Para la próxima clase leer a Schaeffer y tratar de responder a las siguientes preguntas:
1.- ¿Dónde está declarado su punto de vista?
2.- ¿En qué consiste, según Schaeffer, el proyecto normativista?
3.- ¿Qué pasa con la concepción de literatura dentro de un proyecto normativista?
4.- ¿Qué piensa Schaeffer que pasa con los valores en ese proyecto normativista?
5.- ¿Cómo piensa la dimensión normativista?
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