Introducción
De rerum natura, exposición en hexámetros de la doctrina de Epicuro. En ella se hace referencia a las consecuencias éticas de la decisiva modificaciones que introduce Epicuro en el atomismo mecanicista de Demócrito como justificación del concepto de "libre albedrío", la célebre teoría de la desviación en el movimiento de los átomos.
Liberaba al hombre del peso condicionante del destino, y dejaba librada a su elección las diferentes explicaciones propuestas para un mismo fenómeno.
La veneración por Epicuro es recurrente en el poema. Pareciera que su presencia se erige distanciada en un pasado épico absoluto.
La sabiduría epicúrea aspira a la destrucción racional de la superstición descrita como un monstruo mitológico que somete a la humanidad a la esclavitud de los falsos temores.
De algún modo, la presencia de Epicuro ha sido plasmada como la de un Prometeo superior que entrega a los míseros mortales el "fuego" liberador de su doctrina.
En la magnitud de los espacios abiertos por las diversas "conquistas", la difuminación de los límites operada en los universos alejandrino y romano, los conflictos de poder inherentes a este estado de cosas, reproducen en el hombre sentimientos de desprotección, injusticia, ansiedad, temores.
Si Lucrecio eligió como tema de su poema la exposición en hexámetros de la filosofía epicúrea fue porque la "pacificación" romana que se estaba extendiendo por el mundo conocido de entonces tenía rasgos comparables a los de la koinée alejandrina y conllevaba una muy aproximada angustia existencial.
No menos confusa que la época de Epicuro fue la de Lucrecio: dictadura aristocrática de Sila, movimiento democrático de Lépido, dictadura de Pompeyo, insurrección de Espartaco aplastada por Craso y Pompeyo en el 71 a.C., guerras extranjeras contra los piratas y contra Mitríades, rey del Ponto, conspiración de Catilina, ascensión política de César, acontecimientos todos que componen una época cargada de enfrentamientos civiles, de conspiraciones, matanzas y salvajes represiones.
El mundo de Epicuro
Luego de la muerte de Alejandro Magno (323 a.C.), la eclosión del helenismo trajo consigo la inusitada sensación de convivir en un espacio ilimitado, en el que las relaciones entre los individuos —no ya ciudadanos— eran mucho más laxas que en el marco concreto de la ciudad nativa (polis).
La definición aristotélica del ser humano como "animal cívico" y la negación de su autosuficiencia absoluta parecieran formuladas en su momento contra algunos sofistas radicales y, muy especialmente, contra los cínicos que sostenían la autarquía del individuo y el desentendimiento de las obligaciones sociales.
Si bien Diógenes se autoproclamó un animal cosmopolíta, serán los estoicos quienes introducirán en la célebre definición una modificación sustancial indicadora del cambio de énfasis: el ser humano no se defina ya como un animal cívico, sino como un animal universal. Los cínicos plantearon una solución radical y de escándalo. Los estoicos intentarán, progresivamente, corregir los rasgos más radicales de su doctrina.
Los epicúreos, por su parte, evitarán una ruptura violenta con las normas de convivencia social, pero se desentederán de todo compromiso político.
El factor común de estos sistemas es la reacción ante las imposiciones de instituciones sociales vacías ya de todo contenido significativo para el ser humano individual.
En la concepción de Epicuro, la reflexión filosófica será una urgencia vital en un mundo caótico y alienante. Frente a las supersticiones, sólo la percepción de lo que existe en la naturaleza garantiza al hombre la auténtica serenidad del ánimo, la ataraxía.
Epicuro insistirá en la observación de lo perceptible para rechazar las supersticiones, entre otras, el temor de los dioes, a la muerte y a los castigos de ultratumba.
Las causas de la infelicidad cotidiana del hombre radicanen las falsas creencias forjadas en el contexto social. Esta es la razón por la cual el epicureísmo se enfrenta a la cultura tradicional. En el seno de la comunidad epicúrea surge una concepción nueva de la relación de amistad mediante la cual se mantenía una sólida unidad basada en la libre interacción entre sus miembros sin distinción de patria, de sexos ni de condicionamiento civil, relación que Epicuro no sólo había inculcado en sus discípulos sino que también había practicado.
En torno a Lucrecio
Locura, suicidio e impiedad son los estigmas con los que la tradición de la opinión común ha coronado a este primer poeta maldito que se atrevió en un acto persuasivo-disuasivo rotundo a confrontar no sólo las ideologías imperantes en su época sino que con el correr de los siglos persevera en renovar su potencial crítico y polémico.
Años después de la destrucción de Cartago y de Corinto en el 146 a.C., una violencia interna tal marca el punto de inflexión crítico de lo que vendrá con las guerras civiles. Éstas constituyen el trasfondo casi permanente de esta conversión centrada en la violencia, durante la cual, quizás como en ningún otro momento de le época republicana, vivir constituyó un peligro inherente a la existencia misma.
Por otra parte, los itálicos helenizados, cuya lengua de cultura era el griego, modularon el la´tin de Roma como instrumento incipiente de literatura.
El proceso de evolución de la literatura latina implica tres etapas:
- Se inicia aproximadamente en la segunda mitad del siglo III a.C. y abarca todo el siglo II. El helenismo es el del período clásico de la literatura griega. La energía itálica proviene del sur y del centro de la península. El componente romano refleja la inspiración que provocan las Guerras púnicas. Los nombres más ilustrativos son los Plauto y Enio.
- La segunda etapa cubre la primera mitad del siglo I a.C. El componente griego tiene ahora una orientación fundamentalmente alejandrina. Lo romano refracta el sentimiento de las guerras civiles. En poesía, el elemento itálico se une al alejandrinismo en rebeldía contra Roma. Es el momento de Lucrecio y de Catulo; pero también el de la prosa multifacética de Cicerón, el del aticismo de César y el de la originalidad anticiceroniana del estilo de Salustio. La lengua latina ha alcanzado con estos escritores plena madurez literaria.
- Corresponde al siglo de Augusto. En él los tres componentes se amalgaman en un equilibrio clásico. La figura clave es Virgilio quien renueva la tradición de Enio por mediación de Catulo y Lucrecio, pero también la de Homero a través de los poetas alejandrinos.
El poema
El siglo I a.C. es un momento de definición para la dicción poética latina. Dos nombres marcan líneas divergentes entre sí que, finalmente, confluirán en la síntesis lograda por los poetas de la genración siguiente: Catulo y Lucrecio. El primero es el más obvio representante de los "renovadores", quienes reaccionan frente la tradición heredada y hacen propios los cánones estéticos de la Grecia helenística. El segundo se mantiene arcaizante en la tradición épica latina inaugurada por Enio según los modelos griegos consagrados.
De rerum natura surge como exposición del filosofía epicúrea y la forma, o mejor, el discurso poético en que esta se reactualiza otorga una nueva dimensión a la sustancia filosófica.
Lucrecio considera que las respuestas a preguntas fundamentales sobre la constitución del universo tienen directa gravitación en los modos en que el ser humano concibe la felicidad y le permiten comprender la forma en que se debe vivir para obtenerla.
Cicerón no podía sentir simpatía por una doctrina que predicaba la abstención política y el seguro retiro del sabio al margen de las peligrosas rivalidades que desencadenaba la ambición de la carrera de los honores El orador estaba más próximo al idea estoico del deber hacia el Estado que de libertad epicúrea del individuo.
Es muy probable , por otra parte, que haya experimentado respeto por la austeridad con la que Lucrecio insiste, por ejemplo, en la idea epicúrea de que el verdadero placer reside lisa y llanamente en la ausencia o el alivio del dolor. EN todo caso, cuando se enfatiza en el poema la necesidad de una vida sencilla y despojada, pareciera ser la de aquellos romanos primitivos que por su austeridad constituyen una presencia ejemplar constante en sus discursos como encarnación de las mores maiorum. La divergencia sustancial para él residía en la concepción de la ataraxia condicionada por el distanciamiento político.
Virgilo le hará un homenaje en las Geórgicas: «Feliz quien pudo conocer las causas de lo que existe y sometió a sus pies todo temor y al inexorable hado y el estruendo del Aqueronte avaro».
Análisis de la obra: poesía y verdad
Estructura del poema
De rerum natura comprende seis libros, agrupados en pares. En los dos primeros se describen los principios elementales de la física materialista de Epicuro.
Los átomos. I: la existencia de los átomos y vacío. II: propiedad de los átomos y sus combinaciones.
El libro 1 se abre con un himnos a Venus. Se expone el objetivo del poema: Victoria de Epicuro sobre la religión. El poeta argumenta sobre los males que ésta desencadena tal como se ejemplifica con el sacrificio de Ifigenia. Se establecen las premisas de la teoría atómica:
- el universo está formado íntegramente de materia y vacío,
- nada existe excepto los átomos y el espacio en el que se mueven (vacío)
- nada nace de la nada
- nada retorna a la nada
- cuando las cosas parecen destruidas, simplemente han cambiado su forma y su estructura atómica se ha desintegrado,
- el vacío debe necesariamente existir para posibilitar en él el movimiento de los átomos,
El libro 2. Comienza con una descripción del hombre sabio que contempla, distanciado, los problemas de la humanidad y goza de una vida sencilla. Gran parte del resto del libro se dedica a la descripción de la naturaleza de los átomos:
- la materia no es divisible ad infinitum sino que llega a un límite, los átomos,
- la variedad de sus formas y de su velocidad provocan la variación en las cosas que nos rodean,
- todos los compuestos atómicos se desintegran
- Existen infinitos mundos.
- Los dioses no intervienen en los procesos ni en los fenómenos de la naturaleza.
- Los mundo infinitos tienen necesariamente un comienzo y un fin.
En los libros 3 y 4, Lucrecio continúa con el estudio del alma y sus relaciones con el cuerpo. III: el alma es mortal; IV: sensación y pensamiento.
Libro 3. Lucrecio inicia este libro con un elogio a Epicuro que ha mostrado la verdad del mundo y, en consecuencia, ha demostrado que el temor a la muerte es la gran fuente de las angustias de la humanidad:
- La naturaleza de la mente y del alma
- Ambos son corporales y están constituidos por átomos en la medida en que interactúan con el cuerpo,
- El alma muere y se disipa con el cuerpo
El libro 4. Desarrolla la teoría de la sensación, la percepción por los distintos sentidos, sobre los sueños, sobre el engaño de la pasión amorosa.
Los dos últimos libros del poema cierran el desarrollo de la física materialista, cuyas premisas se han planteado en los dos primeros. En este caso se trata de los fenómenos celestes y terrestres exteriores al hombre: una astronomía, una meteorología, un estudio de determinados hechos naturales oscuros o paradojales. V: El mundo es mortal. VI: Fenómenos terrestres y celestes.
El libro 5. Lucrecio reconstruye la historia de la formación de la tierra, los orígenes de la humanidad y el desarrollo de la civilización de conformidad con la idea del progreso, antitética a la mítica concepción de la Edad de Oro. El mundo está destinado a perecer; no tiene esencia divina.
El libro 6. Comienza con un encomio a la ciudad de Atenas, patria de Epicuro. La primera mitad del libro está destinada a explicar los fenómenos celestes. La segunda parte del libro se concentra en los fenómenos terrestres, igualmente aterrorizadores y frecuentemente atribuidos a la divinidad. Finaliza el libro con la sombría descripción de la peste que asoló a Atenas en el 430 a.C.
El género
Quintiliano incluye a Lucreio entre los poetas épicos romanos.Con todo, quizás sea la base del género didáctico de orientación filosófica la que legitime con mayor libertad la variada modulación de la pluralidad de discursos en el poema, ya que la necesidad demostrativa/argumentativa opera como un disparador efectivo de variantes en diversas escales.
El texto presenta un primera persona gramatical, razón por la cual queda bloqueado el distanciamiento épico-heroico de un pasado absoluto.
De rerum natura cumple con los rasgos distintivos de la literatura didascálica:
- la intención didáctica explícita;
- la constelación maestro-discípulo;
- autoconciencia poética;
- simultaneidad poética
Un poema didáctico puede ser descrito como un discurso poético auto-consciente producido por la "persona" que combina los roles de poeta y maestro, con el objeto explícito de instruir al frecuentemente destinatario-discípulo en una determinada técnica u otra área de conocimiento.
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